El mes era mayo. El año era 1953. El lugar era el Monte Everest.
Personas de todo el mundo habían intentado llegar a la cima. Nadie lo había logrado. Este año sería diferente. Al menos eso es lo que creía un grupo de escaladores.
Catorce fuertes escaladores partieron hacia la cima del Monte Everest. El 26 de mayo, dos miembros del grupo abandonaron el campamento. Comenzaron la travesía hacia la cima. Estaban a unos 90 metros. Sus tanques de aire fallaron. Tuvieron que regresar.
Luego llegó el turno de Hillary y Norgay. Los hombres salieron del campamento el día 28. Tuvieron que pararse en un estrecho saliente de hielo. Tuvieron que escalar un escalón de roca de 12 metros de altura. Por la noche, instalaron el campamento y se fueron a dormir. A la mañana siguiente, partieron de nuevo. A las 11:30 a.m., doblaron la última esquina.
"En ese gran momento por el que había esperado toda mi vida, mi montaña no me pareció una cosa sin vida de roca y hielo, sino cálida, amigable y viva."
—Tigre de las Nieves, La autobiografía de Tenzing de Everest