Se escucharon gritos de “¡Ayuda, ayuda!”, de siete alumnos que quedaron sepultados bajo su escuela primaria de tres pisos. Un terremoto acababa de sacudir a su pue-blo en una montaña de la provincia china de Sichuan. Ocurrió la tarde del 12 de mayo de 2008.
Tras 70 horas, un equipo llevó a tres perros de rescate hasta los escombros. Milagrosamente, los rescatadores encontraron a los siete niños y los sacaron de las ruinas. Lie Yue, una estudiante de ballet de 12 años que no se pudo mover durante todo ese tiempo, fue una de las sobrevivientes. Pero Li Yue era fuerte y nunca perdió la esperanza. Ella sobrevivió, pero tuvieron que amputarle una pierna.
El terremoto de Sichuan ha sido uno de los terremotos más devastadores de la historia. Murieron o desaparecie-ron más de 80.000 personas y, hubo más de 400.000 heridos. Al menos 10 millones de personas se quedaron sin hogar. Miles de niños en edad escolar murieron porque las escuelas a las que iban estaban mal construidas.
Los terremotos no son algo nuevo para este planeta. Han estado sacudiendo la Tierra durante todos sus 4.600 millones de años. Aunque actualmente los científicos sepan mucho sobre terremotos, siguen siendo difíciles de pronosticar e imposibles de controlar.