Las 13 colonias eran parte de Gran Bretaña. Los colonos eran ciudadanos británicos sin importar dónde vivieran.
Eso significaba que tenían que seguir las leyes británicas, o reglas. Un rey gobernaba al pueblo británico. Antes de 1763, Gran Bretaña no se preocupaba mucho por la vida en las colonias. Pero después de 1763, Gran Bretaña necesitaba dinero. Por eso aprobó leyes para recaudar dinero de los colonos.
Muchos colonos pensaban que las leyes británicas eran injustas. Querían hacer sus propias leyes. Pero necesitaban independencia de Gran Bretaña. La independencia es la libertad de las personas para elegir su propio gobierno. Entonces, los líderes de las colonias se reunieron. Escribieron y firmaron la Declaración de Independencia. Decía que las colonias eran ahora un nuevo país.